lunes, 13 de julio de 2009

Centroizquierda

Es un enemigo dañino que lejos de representar los intereses de los trabajadores los viene a limar. Viene a tener apoyo empresario cuando la crisis social es explosiva. Viene entonces a calmar ánimos, a poner paños fríos a los esquilmados, pero con políticas de parche y limosna. Planes sociales en vez de trabajo genuino, subsidios al desempleo en vez de defensa del puesto de trabajo. No pone en cuestión el predominio del capital sino que viene a ponerle curitas a los moribundos que deja éste. Y encima pretende que el conjunto crea que apoyando, subsidiando al capital nacional, el país logra independencia. Busca consenso, pero siempre a expensas del trabajador. Ya no habla como en otros tiempos de reformas paulatinas sino que acepta un estado del mundo que ya no desea cambiar.

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